Instituciones
Inteligencia por proyecto
y por municipio
Percepción, riesgo y aceptación social
de cada actuación.
Una actuación pública se discute antes en el municipio al que afecta que en el conjunto del territorio. Por eso la opinión general no basta: importa también la de quienes viven junto a cada proyecto.
La plataforma lee la percepción general y la de cada municipio, para que la institución se anticipe a un problema en lugar de reaccionar.
A quién escucha la plataforma
Además de la conversación general, la plataforma lee lo que se publica en abierto sobre una actuación desde los ámbitos que forman opinión: entidades locales, organizaciones sociales, empresas y medios. Son públicos distintos, y lo que dice uno no se deduce de lo que dicen los demás.
Fuentes que lee la plataforma
Medios, redes, buscadores, asistentes de IA y datos propios.
60 min
ciclo mínimo de actualización de los datos
Qué recibe una institución pública
Panel de percepción
Reúne en una vista el índice de percepción, la aceptación social y la cobertura en medios. De la cobertura se miden el alcance, el tono y el encuadre. Muestra cómo está la institución en conjunto antes de entrar en cada proyecto.
Ficha por proyecto
Cada actuación tiene su ficha, con sus fortalezas, sus riesgos y la prioridad que le corresponde. Los proyectos se comparan entre sí, y así se ve cuál pide atención primero.
Municipio y distrito
La misma lectura se baja a cada municipio y a cada distrito, que es donde se discute una actuación. El resultado señala los lugares donde hace falta atención.
Clima emocional
El espectro emocional se lee por tema y por audiencia. Distingue esperanza, desconfianza, orgullo y frustración, que piden respuestas distintas.
Alertas
Cada incidencia llega como una alerta, con su gravedad y con el protocolo que le corresponde. La alerta interna incluye contexto, historial y respuesta recomendada.
Verificación
Contrasta afirmaciones con evidencia trazable. Da a la institución una base factual para responder con rapidez cuando un hecho se pone en duda.
Cómo trabaja la plataforma
La plataforma trabaja en un ciclo de siete pasos: escuchar, normalizar, entender, anticipar, decidir, actuar y aprender. La captura de redes, medios y fuentes propias es continua, y todas las fuentes se reducen a un esquema común antes de analizarlas. Cada acción realimenta la siguiente escucha.
Seis agentes de IA especializados analizan la misma señal. Uno detecta señales débiles y anomalías de volumen, otro clasifica el espectro emocional y otro extrae marcos, argumentos y protagonistas; los demás se ocupan de la actividad artificial, la verificación y la relación con el histórico.
Los seis informes se cruzan antes de llegar a una persona.
Dónde concentrar la comunicación
y cuándo intervenir.
Con esa lectura la institución decide dónde concentrar su comunicación y cuándo intervenir en un tema que emerge.
No toda señal merece acción, y no toda acción debe ser pública. Cada señal termina en una de tres salidas, según umbrales.
Silencio
El ruido se etiqueta y se archiva. Es la opción por defecto.
Alerta interna
Con contexto, historial y respuesta recomendada.
Acción pública
Siempre con previsualización antes de publicar.
Cómo le describe
un asistente de IA.
La primera impresión ya no la da solo un buscador: también la da un asistente. Quien pregunta por una organización recibe ya una respuesta redactada por una IA, y la institución necesita saber qué dice y con qué fuentes.
La plataforma audita cada resultado de buscador y cada respuesta de asistente, cubre los vacíos de información con fuentes originales y mide de forma periódica, modelo por modelo, lo que responden.
Seguridad, trazabilidad
y decisión humana
El acceso es por invitación, con MFA y SSO corporativo, y hay seis roles con permisos granulares por sección. Cada acción y cada consulta a la IA quedan registradas. Los datos se cifran en tránsito y en reposo, y el RGPD y la LOPDGDD se aplican desde el diseño.
El RGPD y el Reglamento de IA piden saber de dónde sale cada conclusión y quién decide. Aquí es diseño de origen.
Cada dato, con su fuente.
La plataforma propone.
Una persona decide.
Nada sale sin revisión.
La IA amplifica el criterio humano; no lo sustituye.
En producción en seis meses.
Calendario tipo. Sprints de dos semanas, demostración quincenal y entregas incrementales verificables.
Meses 1 y 2
Fundamentos
Descubrimiento, arquitectura, acceso corporativo y primeros módulos en uso.
Meses 3 y 4
Medición
Módulos de análisis, primera versión de la IA y panel ejecutivo.
Meses 5 y 6
Optimización
Alertas tempranas, pruebas de usuario, formación y puesta en producción.
Después
Evolución
Nuevos módulos, integraciones por API y transferencia hasta la autonomía.
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia de una herramienta de escucha o de un informe periódico?
Una herramienta de escucha entrega un panel de menciones, que cuenta pero no interpreta, y un informe periódico llega cuando ya ha pasado. La plataforma es software hecho a medida para la institución: captura sus fuentes, las analiza con agentes de IA especializados y entrega una propuesta de decisión trazable hasta el dato de origen.
¿Hasta qué nivel territorial llega la lectura?
Hasta el municipio y el distrito. La lectura del conjunto de la institución se repite en cada uno de ellos y señala los lugares donde hace falta atención.
¿La plataforma publica o responde por su cuenta?
No. La plataforma propone y una persona decide; nada sale sin revisión. La opción por defecto es el silencio. Lo que se publica lo publica la institución, por sus propios canales y tras revisarlo.
¿Cómo se sabe de dónde sale cada conclusión?
Cada dato lleva su fuente, y la propuesta de decisión es trazable hasta el dato de origen. Además, cada acción y cada consulta a la IA quedan registradas.
¿Con qué frecuencia se actualizan los datos?
El ciclo de actualización se fija en cada proyecto, al ritmo que le resulta útil; el más corto es de 60 minutos. La captura de redes, medios y fuentes propias es continua.
¿Cuánto tarda en estar en uso?
El calendario tipo es de seis meses, con los primeros módulos en uso en los meses 1 y 2. Se trabaja en sprints de dos semanas, con demostración quincenal y entregas incrementales verificables.
No nombramos a nuestros clientes.
La confidencialidad forma parte del servicio: aquí se habla de sectores.